martes, 28 de julio de 2009

Por fin

Harry Potter y la Orden del Fénix es el nombre de la quinta entrega de la serie Harry Potter, publicada como novela en 2005 y estrenada como película en el 2007.
J.K.Rowling hizo del quinto libro el más largo de la saga, con más de 800 páginas llenas de acción y oscuridad: pocos aceptan el retorno de Voldemort y Harry queda tachado de mentiroso, lo que lleva al ministerio a inmiscuirse en Hogwarts y a los alumnos a no quedarse de brazos cruzados. Pese a ello, la adaptación supondría la película más corta de la serie.
Se trata, además, de la primera película de la saga dirigida por un inglés, David Yates, quien repetiría en las siguientes entregas. Quizá es el punto de vista británico lo que hace que esta entrega supere cuantiosamente a la anterior en fidelidad a la novela y calidad. Menos afortunada es, sin embargo, la falta de John Williams al mando de la banda sonora, algo que ya se notó en la entrega anterior.
En cuanto al reparto, destaca la incorporación de dos actrices británicas como las dos nuevas villanas: Imelda Staunton, como la absurda y cruel profesora Umbridge, nueva directora del colegio, y la siempre brillante Helena Bonham Carter, como la despiadada mortífaga Bellatrix Lestrange, magníficamente encarnada. También es acertada la llegada de la inexperta -pero fan, algo quizá más importante- Evanna Lynch como la excéntrica pero adorable Luna Lovegood.
Quizá nos encontremos ante la entrega que menos protagonismo da a Harry, Ron y Hermione, quienes lo ceden parcialmente a personajes como Ginny o Neville, que serán vitales para el desenlace de la saga. Por otro lado, Harry se enfrenta a su primera relación amorosa, bastante recortada en el film.
Pese a que se trata de la séptima película más taquillera de la historia, siendo sólo superada por la primera entrega si nos centramos en Harry Potter, la película no recibió ninguna nominación a los premios Oscar. De hecho, Harry Potter y la Orden del Fénix da como resultado una película que, probablemente, deleitará más a amantes del mundo de Harry Potter que a cinéfilos. Como cinéfilo y seguidor de Harry Potter, opino que Yates ha sacado a Potter del espanto a que lo sometió Mike Newell, pero pido más para el final de la saga.

sábado, 20 de junio de 2009

El thriller de moda


Cuando el sueco Stieg Larsson murió en 2004 dejó tres novelas inéditas que se agruparían en la trilogía Millennium para atraer a millones de lectores de todo el mundo.
La primera parte, Los hombres que no amaban a las mujeres, ha sido recientemente llevada al cine en una producción sueca obteniendo un gran éxito mundial pese a contar con un equipo, tanto técnico como artístico, completamente desconocido.
La historia gira en torno a la desaparición de la joven Harriet Vanger en medio de una reunión familiar, lo que convierte a todos los Vanger en sospechosos de asesinato. Cuarenta años después, el avispado periodista Mikael Blomskin y la misteriosa hacker informática Lisbeth Salander -magníficamente encarnados en la película por Michael Nyqvist y Noomi Rapace, respectivamente- se embarcan en la investigación del caso, que pronto relacionan con una serie de terribles asesinatos de jóvenes mujeres. Varios personajes masculinos hacen honor al título del libro, convirtiéndose el desprecio de algunos hombres hacia las mujeres en en la clave de la historia.
Si el libro está más dirigido a amantes del género, la película atraerá a todo tipo de público. Aunque la palabra "best seller" no es muy positiva, la historia es intrigante y emocionante y, pese a que en algunos momentos parece que los asuntos se resuelvan de un modo demasiado simple, se trata de una buena historia tanto en papel como en pantalla.

sábado, 13 de junio de 2009

Harry Potter de mal en peor


Harry Potter y el cáliz de fuego es el nombre del cuarto libro de la saga de J. K. Rowling. Pasó al papel en el año 2000 y a la pantalla en el 2005.
Esta entrega gira en torno al Torneo de los Tres Magos, que enfrenta a alumnos de tres prestigiosas escuelas de magia a lo largo de todo un curso con una serie de pruebas que ponen a prueba a los jóvenes magos. Harry, el participante más joven, deberá hacer uso de todas sus habilidades para salir con vida.
Rowling sigue el camino hacia la oscuridad comenzado en el libro anterior (la película sería por primera vez calificada para mayores de 13 años) para escribir el libro más largo de los siete que componen la saga. Harry y sus amigos ya no son niños, y a los problemas con la magia se suman los de cualquier adolescente de hoy en día.
La película fue dirigida por el británico Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral), recomendado por el propio Alfonso Cuarón, director de la tercera parte (quien no pudo dirigirla por estar a cargo de El laberinto del fauno) y el resultado es, en mi opinión, la peor película de la saga con diferencia.
Newell trata de mezclar humor, terror y fantasía logrando un humor de vergüenza ajena, un terror barato y una fantasía relegada a un segundo plano. El guión olvida multitud de partes importantes del libro y añade otras carentes de interés.
Los personajes resultan, por primera vez, algo repelentes y, en muchos casos, se cambia su personalidad con respecto al libro (como en el caso de Cedric Diggory, interpretado por el vampiro de moda, Robert Pattinson). Destaca positivamente la llegada de Brendan Gleeson, como el extraño profesor Ojoloco, Miranda Richardson como la graciosa y malvada periodista Rita Skeeter y Ralph Fiennes, quien encarna a Lord Voldemort, el villano de la saga, al que por fin ponemos cara.
Sin embargo, un reparto extraordinario y unos buenos decorados -la única nominación a los Oscar que recibiría la película pertenece a la categoría de mejor dirección artística- no es suficiente para salvar una película terrible desde el primer minuto que sólo gustará a aquéllos que, sin haber leído el libro, se dejen impresionar por los magníficamente creados dragones y sirenas.

lunes, 1 de junio de 2009

Un puente hacia el corazón


Cuando el hijo de Katherine Paterson perdió a su mejor amigo, ésta no sabía cómo ayudarle. Por ello, decidió escribir una maravillosa historia sobre un niño solitario y descuidado por su familiar cuya vida cambiará con la llegada de una niña increíble.
La historia va directa al corazón de los lectores y mezcla fantasía y realidad: batallas en mundos mágicos frente al otro tipo de lucha que viven los niños en las aulas de los colegios. Se trata de Un puente hacia Terabithia, que fue publicado por primera vez en 1977.
En el año 2007, la novela fue adaptada al cine gracias a la dirección del inexperto Gábor Csupó y al guión de Jeff Stockwell y David Paterson, quienes supieron adaptar la historia sin dejar de lado ningún detalle importante e, incluso, mejorándola. Se trata de un equipo poco conocido, correspondiendo la deliciosa música a Aaron Zigman.
Tampoco el reparto destacaba por su prestigio, aunque sí por su calidad. De hecho, no concibo la película sin Josh Hutcherson, AnnaSophia Robb y Bailee Madison, ganadores del premio Young Artist por su enternecedora actuación. El reparto se completa con Robert Patrick como el duro padre del protagonista y Zooey Deschanel en el papel de la maravillosa profesora de música.
La preciosa historia está dirigida a un público joven, pero puede emocionar a todo tipo de espectadores, ya que su forma de tratar temas como la soledad, la amistad o la muerte es, sencillamente, mágica.

martes, 26 de mayo de 2009

Del mejor libro a la peor adaptación


Harry Potter y el prisionero de Azkabán constituye la tercera entrega de la serie Harry Potter, de J.K.Rowling. Fue publicado en 1999 y es, para muchos fans -entre los cuales me incluyo-, el mejor libro de la saga.
Ello se debe a que se trata del libro más divertido de los siete y, a la vez, del más intrigante y original. Harry ya no es un niño y debe enfrentarse a un terrible asesino fugado de la prisión de Azkabán. Un alto grado de misterio rodea la historia. Además, aparecen multitud de nuevos personajes que serán cruciales para la saga.
El libro fue llevado al cine en 2004 de la mano del director mexicano Alfonso Cuarón, quien dio una perspectiva completamente distinta a la de Chris Columbus, director de las dos primeras entregas. Cuarón potencia el lado adolescente de los personajes destacando, entre otros detalles, su cambio de vestuario (las túnicas pasan a ropa de marca). Cambios como estos atentan, en mi opinión, contra el espíritu de la saga.
El insuperable John Williams sigue al mando de la banda sonora y Steven Kloves se mantiene como guionista. Sin embargo, ambos se adaptan al estilo de Cuarón.
Entre los nuevos rostros del reparto destacan Emma Thompson como la graciosa profesora de adivinación, Gary Oldman, como el misterioso padrino de Harry, David Thewlis como el nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras, y Michael Gambon, en sustitución del fallecido Richard Harris. Si sumamos estos actores a los de las anteriores entregas, nos encontramos con uno de los repartos británicos más espectaculares de los últimos tiempos.
Personalmente, creo que la obra de Cuarón es una buena película -tal y como muestran sus merecidas nominaciones a los Oscar por la BSO y los efectos especiales-, pero que hay determinados fallos y escenas más que estúpidas que nunca debieron ver la luz del día.

viernes, 22 de mayo de 2009

El último dragón sin fuerza


Eragon es el primer libro de la saga El Legado, del joven escritor californiano Christopher Paolini. Al igual que muchos otros libros, trata la historia del último dragón, a la que Paolini da una nueva visión perfecta para el público juvenil.
Pese al éxito, la novela ha sido muy criticada. Y con razón: los personajes y las situaciones parecen una mezcla simplona de El Señor de los Anillos y Star Wars. Resulta curioso que un libro con tal falta de originalidad triunfe, pero lo cierto es que yo mismo acabo de comprarme el tercer libro, Brisingr, con lo que está claro que la saga no carece de interés por completo, pues deja por detrás a la mayoría de libros que han visto la luz en los últimos años referentes a magia, dragones y demás.
Ante la película, mi opinión es diferente. Ésta vio la luz a finales del 2007 y haría falta una vida entera para señalar sus fallos.
De entrada, si lo normal en una historia es contar con un planteamiento breve, un nudo extenso y una conclusión intensa, Eragon sería la excepción que confirma la regla: el planteamiento recorre media película, el nudo es prácticamente inexistente y la conclusión carece de emoción.
Por alguna razón, Stefen Fangmeier, director del film, decidió dejar de lado la mayoría de las escenas para aburrir con aquéllas por las que se decantó. El resultado no puede ser peor: las escenas se suceden sin sentido ni nexo de unión.
Sólo la fotografía se salva entre un equipo cuya contratación resulta inadmisible ante una película preparada para triunfar: los efectos especiales son pésimos (destacando la espantosa dragona), y tanto maquillaje como vestuario recuerdan a telefilm barato. Entre los poco conocidos actores destaca tan sólo Jeremy Irons (Oscar por El misterio Von Bullow) mientras que el inexperto Ed Speleers, elegido pare encarnar al protagonista, decepciona enormemente.
La conclusión de todo esto es clara: un libro como Eragon, si bien nunca será elogiado por los críticos, sí puede entretener a miles de lectores. A la hora de llevar al cine un libro de éxito debe invertirse dinero suficiente para ser fiel al libro y sacar máximo partido, ya que de lo contrario el resultado será un fiasco, así como una piedra en el zapato de la novela.

lunes, 11 de mayo de 2009

Narnia se oscurece

Con un equipo similar al de El león, la bruja y el armario, llegó en 2008 a los cines la segunda parte de la heptología Las Crónicas de Narnia, de C.S.Lewis. Se trata de El príncipe Caspian.
Aunque, según orden cronológico, se trata de la cuarta parte, los productores decidieron llevar al cine sólo aquéllos volúmenes que contaran con los hermanos Pevensie (encarnados por los deliciosos William Moseley, Anna Popplewell, Skandar Keynes y Georgie Henley) como protagonistas. A éstos se une el personaje que da nombre al libro, interpretado por Ben Barnes.
Sin embargo, han pasado siglos desde que los hermanos Pevensie entraran en Narnia, y ahora las criaturas mágicas han perdido terreno frente a malvados humanos. En manos de Caspian y los niños queda que Narnia recupere su grandeza.
Andrew Adamson decidió darle un carácter más bélico y menos infantil, pero no dejó de lado la fantasía ni la magia narniana. El resultado es una película de aventuras perfecta para cualquier amante del género, posea éste la edad que posea.